La innovación es mucho más que un simple momento '¡Eureka!'; es una evolución de dos fases. Comienza con la Invención—el nacimiento de un nuevo método o producto— y culmina en la Difusión, la etapa en la que esa invención se expande por la economía para transformar vidas. Esta transición no es automática. Recordemos el caso de los pescadores de Kerala: incluso con la 'invención' de los teléfonos móviles, los beneficios económicos del descubrimiento de precios permanecieron latentes hasta que el Sistema de Innovación—la infraestructura pública de torres y redes— fue establecido.
El Motor Schumpeteriano
El progreso se impulsa mediante una dinámica de zanahoria y garrote . La 'zanahoria' es el atractivo de las Rentas de Innovación—beneficios temporales obtenidos por el pionero. El 'garrote' es la amenaza de la Destrucción Creativa, donde no adoptar nuevas Innovaciones de Proceso (reducción de costos) o Innovaciones de Producto (nuevos bienes) lleva a la salida del mercado. Todo este proceso es catalizado por las Tecnologías de Propósito General (GPT), como la electricidad o internet, que generan enormes efectos de derrame en toda la economía.
La innovación es un sistema. Requiere una red de empresas, creatividad individual e intervención gubernamental para gestionar los problemas de coordinación y la naturaleza de bien público del nuevo conocimiento.